martes 20 de enero de 2009

División de Poderes

No hay líder mundial que no deje que desear. Por la falibilidad y las vulnerabilidades de carácter de los líderes y los meros mortales, es por lo que en los gobiernos es fundamental la división de poderes.

No hay situación en donde la concentración de poder no lleve al abuso. En los Estados Unidos, en donde la división de poder entre el ejecutivo, el legislativo y el judicial está bien balanceada, no hay presidente, congresista o juez que se pueda alzar con el poder por mucho tiempo sin que sea denunciado y juzgado en el proceso. No es ese el caso en muchos países Latino Americanos y Africanos. Los presidentes, congresista y jueces en muchos de nuestros países, se enriquecen, se vengan del que les de la gana y abusan de sus puestos sin que las instituciones los limiten o los castiguen.

Hoy día, no existen en realidad regímenes políticos de izquierda o de derecha. Lo que existe son regímenes políticos donde hay balance de poderes y regímenes donde la concentración del poder en algunos individuos está fuera de control.

Jung, el gran pensador y psiquiatra del siglo XX describe en Psicoanálisis de la Historia, como los seres humanos tienden a abandonar la responsabilidad de decidir su destino, a cambio de arrimarse a un líder cualquiera que les ofrezca resolver sus vidas. Por eso surgen líderes totalitaristas como Hitler y Mussolini. Nacemos con más miedo a la vida que amor a la libertad. El amor a la libertad se adquiere y se fortalece con la capacitación del individuo y su toma de responsabilidad sobre sus decisiones individuales. Es acto natural, el de arrimarnos a quien nos ofrezca protección. Pero el carácter, como los músculos, se debilita al dejar de cargar el peso de nuestras responsabilidades. El miedo es un poderoso freno a la iniciativa y el mayor obstáculo a la realización individual y comunitaria.

Países sin controles institucionales, donde cualquiera que se posesione de un cargo puede hacer lo que le de la gana, sin que haya división de poderes que lo supervisen y limiten, están destinados al fracaso. Fracaso para un país, es un futuro en donde los habitantes se empobrecen económica y espiritualmente, pierden libertades, y pierden la posibilidad de desenvolverse en posición de igualdad y respeto mutuo con los demás miembros de la colectividad humana. Al perder respeto internacional y debilitarse como continente idóneo, se cae en las manos de grupos oportunistas y de poca idoneidad. Estos grupos oportunistas sólo buscan su provecho a corto plazo.

No hay un crimen o tragedia más grande en la historia de la humanidad que el de un gobernante que destruye el balance de poderes de la sociedad, porque la destrucción de ese balance, acaba con la motivación a la superación individual y la toma de responsabilidad por nuestros actos, y destruye la infraestructura política y el alma de nuestros pueblos. Sin división de poderes los pueblos terminamos pobres, débiles y divididos, como un cuerpo sin sistema inmunológico, abiertos a cualquier infección invasora y exterminante.

lunes 5 de enero de 2009

Feliz Año Nuevo

Este año sorprendió mundialmente por la caída de valores en todos lados, y un panorama negro para la economía en el 2009. A mediados del año temíamos a una inflación acelerada y experimentos nucleares en Irán. Hoy tememos a una recesión mundial. La caída vertiginosa de los precios petroleros en vez de ser una bendición para los consumidores importadores, creó una crisis de liquidez al parar el reciclaje del superávit de los países ricos y exportadores de petróleo y otras materias primas, hacia los mercados financieros.

Esa es la naturaleza de las sorpresas. Por definición vienen inesperadamente. Al asomarnos al Año Nuevo vale la pena pensar en lo que pueda pasar, bueno y malo, para estar preparados y tener la capacidad de bandear los acontecimientos.

Las oportunidades son grandes. Hay gangas financieras por todos lados. Los que tengan liquidez podrán invertir sus ahorros poco a poco en una canasta de activos bien diversificada, para proveer las necesidades del futuro. Pero quien invierta tendrá que aguantar harta volatilidad económica, financiera y política, y mantener la disciplina contra viento y marea.

Políticamente, en los Estados Unidos se respiran aires de cambio. El Presidente electo Obama ha elegido un gabinete inteligente, bien preparado y de gran experiencia, con una mente abierta al diálogo y a la diversidad de opinión. Pero es indudable que al aumentar la importancia del poder ejecutivo en la economía, se sentirá una baja de productividad a largo plazo, a menos que la intervención sea temporal y austera, y no se prolongue indefinidamente. Lamentablemente las políticas de intervención fiscal no son tan ágiles e independientes de influencias políticas contradictorias como las políticas monetarias. Un gabinete fuerte y voluntarioso también provocará controversia y confusión tarde o temprano, tanto interna como internacionalmente. Todos esperamos que el sabio y bien templado Obama pueda orquestar lo mejor de su gabinete hacia políticas tanto atrevidas como sensatas. Aunque vivimos en una economía globalizada, el liderazgo económico y político de los Estados Unidos es importante y seguirá siendo importante por un tiempo.

En Venezuela se perfila la discusión y el voto de una enmienda constitucional que permita la elección indefinida del jefe de estado. Muy democrático no parece esa perspectiva, independientemente de cuantos voten por ella. Parece bien tautológico que votar por un tipo de monarquía sin balance de poderes, se considere un proceso y un régimen democrático. En todo caso, las perspectivas económicas y políticas para Venezuela no se ven muy felices para el 2009 excepto para aquellos que encuentran formas de enriquecerse aunque el país se empobrezca. La gente se adapta a mucho a lo que pasa, por la esperanza de que con paciencia y dedicación se sale de abajo.

El fin de un año es un buen momento de tomar resoluciones saludables para el año que viene. Es importante hacer de cada día y cada acto un proceso relevante. Yo les mando a los lectores mis más calurosos deseos por que mantengan el sentido del humor a pesar de cualquier tragedia política y económica por la que tengan que pasar. Les deseo que mantengan entereza de espíritu para alentar a los seres queridos a mantener su integridad personal cuando tantos otros están perdiendo la propia. Finalmente, les deseo la capacidad de vivir la vida con imaginación, gracia y paz relativa. Disfruten la música, los buenos libros, la comida con los amigos, unas buenas hallacas, pan de jamón, ponche crema y vino. Yo haré lo mismo y pediré a los Dioses que me oigan un Feliz Año 2009 para todos.