La gran habilidad de los animales inteligentes es la de organizarse para obtener ganancias de grupo. Uno de los videos más visitados en You Tube es un video de 8 minutos llamado “Battle at Kruger.” En el video se ve como una manada de búfalos es atacada por una de leones que agarra entre sus dientes a uno de los novillos. Cuando la vida del búfalo se ve perdida con certeza en las mandíbulas de los leones, aparece un cocodrilo que trata de arrebatarle el bufalito a los leones. ¡Pobre búfalo! Ahora si que no tiene salvación entre leones y cocodrilos. Inesperadamente, la manada de búfalos regresa dispuesta a reclamar a su novillo. No les digo como termina, para que vean el video y aprendan una lección humana y cívica importante: En la unión y la defensa de la libertad está la fuerza. Aunque haya que luchar contra leones y cocodrilos, y la batalla se vea perdida en las mandíbulas del uno o del otro, si la manada se mantiene unida y se respaldan acciones de defensa, estratégicamente se puede ganar la libertad. Pero así como hay acciones de manada inteligentes y constructivas, existen acciones de manada destructivas. Abundante es la historia de explotaciones de minorías atrincheradas en el poder que explotan a las mayorías. O mayorías con ventajas comparativas que explotan a las minorías debilitadas.
Las cacerías de brujas son un resultado destructivo de esa capacidad del ser humano de organizarse para destruir a un enemigo común. El problema es que hay brujas malas que como los leones de la película, merecen desafío y exterminación, pero también hay brujas buenas que no merecen nada de eso. Grupos de exterminación se pueden usar para bien o para mal. Son concentraciones del poder de muchos para responder al poder desmedido de una minoría, o concentraciones de pocos en búsqueda de una restitución de su voz. Lo importante de la lección que nos dan los búfalos es que de tontos no tienen nada esos animales. Tienen una capacidad de organización y estrategia indudablemente creativa. Una vez logrado su objetivo, interesantemente, no tienen vocación de criminales. Una vez espantados los leones, los dejan ir, aunque hubieran podido exterminarlos.
Nuestros pueblos se la pasan sometidos a ataques de leones hambrientos, y como el novillo de la película, tienen pocas defensas más allá del poderío de la manada. Lamentablemente la manada humana no siempre responde consistentemente para rescatar a sus novillos de las garras del león. Otras veces, es la manada de leones la que abusa de una minoría y se sale con la suya.
De cualquier forma, tarde o temprano, los hombres y los animales nos armamos para cazar brujas buenas o malas. A diferencia de los nobles búfalos, cuando a cazar nos unimos, terminamos destruyendo más de los que construimos y en el proceso mueren justos por pecadores. Nuestros pueblos han sido, y siguen siendo, abusados por minorías descaradas y poderosas. El momento llegará en que los cocodrilos o búfalos salgan a la defensa de los novillos. La esperanza es que en la cacería de brujas no destruyamos la moralidad y nobleza a nivel individual y comunitario. Chile lo logró, Argentina un poco y por un tiempo y lo perdió después. Colombia ha reconstruido poco a poco y con persistencia las pérdidas acumuladas en batallas civiles. Esa si es una labor que pueden lograr los líderes políticos. La función fundamental del liderazgo político es la de motivar a una sociedad a la superación individual y colectiva, rescatar a los novillos de las garras del león, pero sin ocasionar descalabres y destrucción de instituciones y vidas. Es una labor que requiere inteligencia, sutileza, humildad, y determinación. No es una labor de déspotas. La tiranía no es una forma de liderazgo útil. La tiranía oprime y destruye. Battle at Kruger (Batalla en Kruger) es la metáfora más simple e inspiradora que he visto en mucho tiempo.
miércoles 4 de marzo de 2009
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