lunes 5 de enero de 2009

Feliz Año Nuevo

Este año sorprendió mundialmente por la caída de valores en todos lados, y un panorama negro para la economía en el 2009. A mediados del año temíamos a una inflación acelerada y experimentos nucleares en Irán. Hoy tememos a una recesión mundial. La caída vertiginosa de los precios petroleros en vez de ser una bendición para los consumidores importadores, creó una crisis de liquidez al parar el reciclaje del superávit de los países ricos y exportadores de petróleo y otras materias primas, hacia los mercados financieros.

Esa es la naturaleza de las sorpresas. Por definición vienen inesperadamente. Al asomarnos al Año Nuevo vale la pena pensar en lo que pueda pasar, bueno y malo, para estar preparados y tener la capacidad de bandear los acontecimientos.

Las oportunidades son grandes. Hay gangas financieras por todos lados. Los que tengan liquidez podrán invertir sus ahorros poco a poco en una canasta de activos bien diversificada, para proveer las necesidades del futuro. Pero quien invierta tendrá que aguantar harta volatilidad económica, financiera y política, y mantener la disciplina contra viento y marea.

Políticamente, en los Estados Unidos se respiran aires de cambio. El Presidente electo Obama ha elegido un gabinete inteligente, bien preparado y de gran experiencia, con una mente abierta al diálogo y a la diversidad de opinión. Pero es indudable que al aumentar la importancia del poder ejecutivo en la economía, se sentirá una baja de productividad a largo plazo, a menos que la intervención sea temporal y austera, y no se prolongue indefinidamente. Lamentablemente las políticas de intervención fiscal no son tan ágiles e independientes de influencias políticas contradictorias como las políticas monetarias. Un gabinete fuerte y voluntarioso también provocará controversia y confusión tarde o temprano, tanto interna como internacionalmente. Todos esperamos que el sabio y bien templado Obama pueda orquestar lo mejor de su gabinete hacia políticas tanto atrevidas como sensatas. Aunque vivimos en una economía globalizada, el liderazgo económico y político de los Estados Unidos es importante y seguirá siendo importante por un tiempo.

En Venezuela se perfila la discusión y el voto de una enmienda constitucional que permita la elección indefinida del jefe de estado. Muy democrático no parece esa perspectiva, independientemente de cuantos voten por ella. Parece bien tautológico que votar por un tipo de monarquía sin balance de poderes, se considere un proceso y un régimen democrático. En todo caso, las perspectivas económicas y políticas para Venezuela no se ven muy felices para el 2009 excepto para aquellos que encuentran formas de enriquecerse aunque el país se empobrezca. La gente se adapta a mucho a lo que pasa, por la esperanza de que con paciencia y dedicación se sale de abajo.

El fin de un año es un buen momento de tomar resoluciones saludables para el año que viene. Es importante hacer de cada día y cada acto un proceso relevante. Yo les mando a los lectores mis más calurosos deseos por que mantengan el sentido del humor a pesar de cualquier tragedia política y económica por la que tengan que pasar. Les deseo que mantengan entereza de espíritu para alentar a los seres queridos a mantener su integridad personal cuando tantos otros están perdiendo la propia. Finalmente, les deseo la capacidad de vivir la vida con imaginación, gracia y paz relativa. Disfruten la música, los buenos libros, la comida con los amigos, unas buenas hallacas, pan de jamón, ponche crema y vino. Yo haré lo mismo y pediré a los Dioses que me oigan un Feliz Año 2009 para todos.

1 comentarios:

bernard dijo...

me parece muy bueno y oportuno este articulo tener los pies en la tierra ,fortalecer los valores y mantener una actitud proactiva para lidiar con todo los inconvenientes que se vislumbrar a nivel mundial es lo mejor que podemos hacer. marisol.